Toca a su fin el “año Bernhard”, en que el autor austriaco más influyente, conflictivo y adictivo del s. XX, que murió en Gmunden (localidad de la foto) en 1989, hubiera cumplido 80. Pero no es necesaria ninguna excusa para celebrar la viva presencia de su obra en teatros, librerías, universidades y congresos de todo el mundo.
También en España se ha convertido en un autor de culto para mucha gente. Sus obras, traducidas prácticamente en su totalidad por Miguel Sáenz, se reeditan una y otra vez, y 2011 nos ha regalado además dos nuevas publicaciones: Mis premios (Alianza ed.), una serie de escritos inéditos que el autor dejó preparada poco antes de su muerte, y Así en la tierra como en el infierno… (La uña rota), una sorprendente colección de poemas.
El teatro de Thomas Bernhard, que era la asignatura pendiente en España, ha cosechado en los últimos años grandes éxitos con el apoyo del foro cultural de Austria en Madrid. Como la producción El ignorante y el demente, que lleva de gira por diversos escenarios desde 2009, recreando dos de las principales obsesiones de Bernhard: la enfermedad y el arte. Se trata de “una comedia”, pero en realidad es “una tragedia”: es Thomas Bernhard en estado puro, con su característico humor, negro y atroz, surgido de la colisión entre lo profundo y lo trivial … algo por otra parte tan genuinamente vienés como la música de Schubert o el vals.
Igualmente auspiciada por el foro cultural, se ha estrenado en 2011 la adaptación para teatro de la novela Tala, una de las obras maestras de la literatura en lengua alemana, que arremete contra todo el mundo artístico de Viena y que analiza la complejidad de las relaciones y los sentimientos humanos.
Y para cerrar este “año Bernhard” estrenaremos, a finales de diciembre, una producción muy especial de su obra Una fiesta para Boris, con actores no profesionales que se han quedado sin piernas: un proyecto muy bonito sobre el que informaremos de nuevo.
Información y foto desde la web la Embajada de Austria en Madrid


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