Una de las ventajas de Madrid para ir de compras es que hay miles de tipos de tiendas, con diversos precios y estilos de ropa. Desde la sueca H&M hasta Chanel, pasando por, como no, Zara, Mango… pero antes de salir hay que decidir entre ir a un centro comercial o al centro de Madrid.

Desde que los centros comerciales llegaran y colonizaran las afueras de Madrid, el centro de la capital dejó de servir como zona de compras para la mayoría de la gente que vive en la periferia. Tanto es así que los centros comerciales suelen estar llenos de gente cualquier día de la semana, en especial Xanadú (Arroyomolinos), famoso por abrir los 365 días del año. Este centro hace competencia con otros de la zona sur como Tres Aguas (Alcorcón), Loranca (Fuenlabrada) o incluso con los de la zona norte, como Plaza Norte (San Sebastián de los Reyes). Y es que tener una pista de esquí en un centro comercial hace mucho. Personalmente, jamás creí que este centro fuera a tener éxito cuando abrió, pero ahí sigue, facturando y facturando con miles de jóvenes a los que no les importa recorrerse medio Madrid para lanzarse por una sola cuesta de nieve artificial y cerrada a modo de jaula.


A parte de esos centros comerciales, en Madrid tienen mucho éxito otros que alardean de tener precios más que módicos como Las Rozas Village, una especie de outlet gigante con numerosas marcas que venden sus productos a precio reducido, principalmente ropa de otras temporadas.

Pero si nos vamos al centro de Madrid, hay que dividirse por zonas. Una de las más concurridas y populares es Sol, cuyas calles aledañas son arterias comerciales, donde las tiendas se propagan cada vez más y más. A un lado la calle Mayor, donde además hay tiendas para turistas con recuerdos de la capital; al otro, la calle Carretas y yendo hacia Callao, la calle Preciados. Es curioso como en estas tres calles se repiten las mismas tiendas, sobre todo las omnipresentes Zara o Mango o sus sucedáneos, es decir, Bershka, Stradivarius, Pull & Bear… todas ellas de Inditex. Y esto se vuelve a repetir por la Gran Vía, calle arriba (hacia Fuencarral) o  calle abajo. De hecho, si se sigue calle abajo, hacía la Plaza de España, nos volvemos a encontrar con ese tipo de tiendas y varias de Camper, tan apreciada por los extranjeros, en especial por los nipones. Si uno sigue caminando, llega a Argüelles, otro barrio importante en tiendas.

En cambio, si desde Callao giramos en dirección contraria, es decir subiendo la Gran Vía, además de tiendas, cines y alguna que otra heladería, tenemos la Casa del Libro, directa competidora de su vecina Fnac. Y pegando con el precioso edificio de Telefónica, aparece la calle Fuencarral, una de las más frecuentadas por jóvenes madrileños “alternativos”. Lo bueno de esta vía es que hay muchísimas tiendas (sí, también Mango, Blanco…), pero la mayoría con un estilo más o menos propio o al menos algo diferente al de las grandes compañías. De hecho, en el popular Mercado de Fuencarral las tiendas son famosas por ello. Y si uno se va al vecino barrio de Malasaña, las tiendas, te guste o no su ropa, son cada vez más atractivas. Por eso, este barrio es de lo más recomendable y agradable para dar un paseo.

Subiendo la calle Fuencarral, se llega a Bilbao, donde hay más tiendas. Otra zona cercana a Fuencarral, es Chueca, donde también hay comercios interesantes y especializados, como Xocoa, para los amantes del chocolate, o el outlet de Salvador Bachiller, con maletas, bolsos y carteras a un precio más bajo del habitual.

Saliendo un poco de este enjambre comercial, otra zona interesante para ir de tiendas es Goya. Y si uno prefiere algo más sofisticado, lo recomendable es ir a Serrano, una de las zonas con el metro cuadrado más caro en España. Por ello, allí se encuentran Carolina Herrera, Loewe, Yves Saint Laurent, entre muchas otras.

Y para los más clásicos, casi en cualquier barrio madrileño tienen el legendario El Corte Inglés, con sus marcas fijas y variadas para cualquier producto: ropa, deportes, delicatessen, etc.

Pero si uno prefiere algo realmente clásico y original, el lugar es el Rastro. Cada domingo en el barrio de La Latina y con miles de puestos que se reparten por las calles de este bonito barrio, se pueden encontrar desde antigüedades hasta discos de vinilo, pasando por libros, joyas o artículos de lo más insospechado…

Cuando uno se para a pensarlo, es impresionante la cantidad de tiendas que hay en Madrid, así que si vienen a la capital, preparen la cartera y, por supuesto, ¡cuidado con ella!